La economía china, a prueba de temporales
Control macroeconómico. Objetivo cumplido tras las recientes nevadas con gran labor de recuperación de áreas afectadas. El sector agrícola chino sigue estable, el industrial crece y la reestructuración de China avanza, como su reforma y apertura. La economía china, pues, va mejor de lo previsto y mantiene su crecimiento estable en 2008.

China ha vivido su peor invierno en 50 años, aderezado con el virus subprime. Su crecimiento económico ha bajado desde el 11,7 al 10,6% en el primer trimestre y este ritmo se desacelera a nivel global, ante la incertidumbre financiera y el alza de materias primas, lo que le ha hecho bajar sus exportaciones por falta de demanda externa.
Su IPC subió el 8,3% en marzo y un 8,7% en febrero. Los alimentos se encarecen un 21% en el primer trimestre, mientras que materias primas, combustibles y electricidad suben casi el 10%, un 5,7% más que hace un año.
La economía china se enfrenta, por tanto, a los altos precios y al ritmo de crecimiento de la inversión en activos fijos, que sigue siendo rápido: 311.000 millones de dólares en el primer trimestre, casi el 25% más anualmente y el 1% más que hace un año.
La política monetaria y fiscal seguirá siendo restrictiva para evitar la inflación y sobrecalentar la economía. El Banco Popular de China afirma que la proporción de reservas requeridas se elevará el 0,5%, hasta el récord del 16% este 25 de abril, para fortalecer la administración bancaria y propiciar un crecimiento crediticio sostenido.
Se alivian además las contradicciones por el exceso de inversión y superávit comercial, aumenta el empleo y el sueldo, mejora el nivel de vida y se mantiene la estabilidad social. La calma tras la tormenta puede darle otro gran empujón a la economía de China.
Categorías: Reportaje

