España, de la periferia económica al centro de negocios
La economía española es la quinta más grande de la UE y la octava del mundo. En cuanto a poder adquisitivo, está también entre las mayores a nivel mundial. Parece ya lejana la crisis de principios de los 90, de la que se recuperó gracias al aumento de la confianza de los consumidores y del consumo privado; así, pese a la desaceleración financiera global, España sigue en fase de crecimiento.
Las empresas españolas celebran este potencial y se deciden fácilmente a salir al exterior; porque lo tienen fácil. Como ejemplo reciente, la próxima apertura del primer centro de negocios español en Polonia: Varsovia, su capital, es la ciudad donde se dará cabida a compañías de España y Latinoamérica, lo que abarata los costes de implantación.
Serán 500 metros cuadrados en pleno corazón de Varsovia, donde el Grupo Termum, responsable de esta iniciativa, podría contar con un segundo centro en un año. Las empresas interesadas son muchas y diversas sus actividades: financieras y fondos de inversión, especializadas en energías renovables, auxiliares o equipamientos hoteleros.
La experiencia dice que las compañías suelen permanecer un primer año en los centros de negocios, hasta que dominan el terreno y se establecen por sí mismas. El mercado de oficinas en la capital polaca se caracteriza por una gran demanda y poca desocupación, tanto en compra como en alquiler, lo que convierte a estos centros en una buena alternativa para nuevas firmas. Termum pretende ser líder en Varsovia por su experiencia, localización y especialización en empresas españolas; en tres años podría ampliar la red y cubrir las ciudades más importantes de Polonia.
Los centros de negocios son privados, a disposición de empresas, donde se busca el aprovechamiento del espacio, la puesta en común de servicios para sólo pagar lo que cada una consume, todo de forma inmediata y sin inversión. Antes que en Polonia, España abrió estos viveros de empresas en países como Francia, República Checa o China, además de albergar en su territorio centros de empresas de otras naciones.
El Instituto Español de Comercio Exterior también fomenta la internacionalización de empresas nacionales; su próxima actividad es el despliegue, por quinto año seguido, de un Pabellón Oficial en la feria The Hotel Show, al inicio de junio en Dubai (Emiratos Árabes). Participan 25 expositoras: ocho del mueble, cinco del sector textil, cinco de sistemas de seguridad y control para hoteles, cuatro del de iluminación y tres de los sectores del vidrio y equipamiento.
Es una muestra interesante por la ebullición del sector hotelero del Golfo: se construyen 87 hoteles de lujo y se prevé la construcción de otros 200 en cinco años, así como de 7 aeropuertos; además, hay 70 proyectos de centros comerciales, varios para construir grandes zonas de oficinas (Financial City, Internet City y Business Bay). El Rey Juan Carlos I se encuentra precisamente en Emiratos Arabes promoviendo, junto a empresarios de ambos países, la presencia allí de empresas españolas y las inversiones árabes en España.
Las exportaciones españolas a la Península Arábiga de productos de hábitat (Mueble, Textil o Iluminación) han crecido más del 25% entre 2005 y 2007, superando los 91 millones de euros, casi un 4% del total de las de esos sectores nacionales al exterior. Sus principales mercados allí son Arabia Saudita, donde se facturan cerca de 40 millones de euros, y Emiratos Árabes, donde se exportan casi 30 millones.
Por otro lado, la World Wide Web ha elegido a España (Madrid) como sede de su Congreso Internacional -acogerá a unas 2.000 personas en abril de 2009-, por su desarrollo de la sociedad de la información y ser referencia en el mundo hispánico. El consorcio, formado por 325 miembros, integra a 23 españoles, mientras que en 2004 no había ninguno.
España, además, es líder internacional de la iniciativa i-Government para W3C, con empresas como Telefónica (TEF.MC), o la ONCE. La industria nacional persigue una adecuada arquitectura, mientras que la adaptación al Plan de Bolonia queda patenete con la introducción de nuevas tecnologías. Asimismo, se ha destacado que hasta la llegada de las Web 3.0 y 4.0, de interoperatividad absoluta, las empresas prototipo de las 2.0 serán las más potentes a nivel mundial. Si la industria se involucra, todo es más fácil.
Categorías: Reportaje

