Salvar a la hipoteca americana
El pasado sábado se aprobó un costoso rescate del sector inmobiliario por parte del Congreso de EEUU, donde el pasado 2007 nació la crisis subprime que asola al resto del mundo y que tiene puntos en común con la de 1929. La medida incluye financiación de urgencia para las dos mayores hipotecarias del país, Fannie Mae y Freddie Mac, al borde de la quiebra.
Con el paquete de salvamento se crea asimismo un fondo de garantías estatales de 300.000 millones de dólares -el equivalente al PIB de Argentina- para ayudar a los propietarios de viviendas hipotecadas. Así, los casi 400.000 endeudados y a punto de verse obligados a entregar su casa, podrán refinanciar su deuda en mejores condiciones. La ley eximirá del pago de impuestos a jóvenes por valor 15.000 millones de dólares e incluye otros 180 millones para asesoramiento legal a los beneficiarios.
El Senado aprobó la norma por 72 votos a 13. Bush tenía previsto vetar la ley porque proveía 4.000 millones de dólares para comprar propiedades y estimaba que la medida abriría las puertas a la especulación y a prestamistas de riesgo. Pero ante la gravedad de la situación, el Gobierno ha terminado por ceder.
La crisis estadounidense incluye a los sectores inmobiliario, hipotecario, bursátil y financiero; es demasiado honda como para arreglarse gracias a esta ley. El fondo de garantías estará a cargo de la Administración Federal de Vivienda y su éxito dependerá de la voluntad de los prestamistas para aceptar pérdidas en créditos originales y otorgar otros nuevos.
Fannie y Freddie poseen casi la mitad de los 12 billones de dólares en deudas hipotecarias de EEUU y podrán usar una línea temporal de crédito del Tesoro estadounidense, así como el Gobierno comprar parte de sus acciones si tienen problemas para superar la crisis.
Los candidados Obama y McCain han celebrado la aprobación del proyecto. El primero estima que “se necesitaba con urgencia” y es “un comienzo importante para proteger a los propietarios de viviendas y restablecer la estabilidad del mercado inmobiliario y de la economía”. El segundo “aplaude la aprobación” pero añade que “debería haberse garantizado mucho antes”.
Según las últimas cifras, los precios de las viviendas bajaron en mayo casi el 5% anual y los embargos inmobiliarios se siguen multiplicando: en el segundo trimestre se incrementaron un 14% respecto al mismo periodo del ejercicio anterior y aumentaron un 121% en un año. En total, 2,2 millones de causas fueron iniciadas en 2007. Y, pese al rescate, todos saben que la tormenta no parará.
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